El amor

Sigo dándole vueltas al ritmo de publicación. Para los que no tengan nociones de la teoría de blogs, existen dos cosas en relación a eso sobre las que todos dudamos: días y horas para hacerlo. Básicamente escribo entre las nueve y las diez de la noche, así que aunque algunos leáis la entrada el mismo día, otros lo hacéis al siguiente. Contando con eso, la del viernes es leída el sábado. Y existe bastante consenso en evitarlo junto con el domingo. Veremos a que conclusión voy llegando.

Hoy me encontrado un vídeo que me ha recordado algo de lo que hablaba con Miki mientras que cenábamos el sábado. La conversación era una variante de otra que también he tenido con él y con otros amigos en alguna una ocasión. Esa primera era sobre como debe resultar vivir de manera que no existas para nadie: esa persona que da igual que esté o se vaya porque nadie parece darse cuenta. El sábado, sin embargo, la conversación transcurrió durante un rato sobre algo en lo que no había pensado nunca antes. Cuando me pasa eso me dan ganas ponerme a dar saltos:

Yo.- “¿Y ahora porqué saltas?”
El.- “Porque el helado está muy bueno y estoy muy contento.”

“El” es mi sobrino el año pasado, cuando tenía dos. Ains. Pues eso, me salió un como debe resultar vivir sin que nadie te haya amado. No lo había contado todavía, pero el título del blog tiene una “posible” razón de ser. Así que hablar en algún momento del tema de hoy, aunque no es que piense que tenga que ser una obligación, me parece algo que de cara a “eso” tiene bastante sentido. Volviendo a la cena, Miki respondía con criterio que alguien que no haya sido amado no debería pasarlo mal necesariamente, al fin y al cabo no tiene referencias. Y eso me da que pensar sobre las que tenemos los demás. Las mías han variado, pero no puedo dejar de reconocer que he tenido suerte. Si es verdad que sabiendo lo que sé ahora, habría tratado de disfrutar más del momento. Pero eso es algo que me gustaría haber hecho más con casi todo: esta tarde dudaba a la hora de salir a correr y cuando me he visto en la calle pensaba en ello. Es un error en el que aun caigo de vez en cuando:  tener la cabeza en un sitio distinto al que podría estar viviendo. Y hoy, al ver el vídeo, de alguna manera me ha recordado todo eso: lo que que debe suponer no conocer la sensación de haber sido querido así, o el creer que el amor es eso, o solo eso o… bueno. Lo dicho, las múltiples referencias que todos manejamos.

Es un poquito largo, así que si no tenéis tiempo, yo al menos no me perdería el vestido que lleva ella 😉

He buscado el nombre y él es actor y director, así que tiene recursos para organizar lo que habéis visto -me refiero a artísticos, no monetarios-. Pero mirar, me creo a los dos. No me parece que estén actuando. Y de un lado supone un ejemplo de vivir el momento. Viva y bravo por ellos. De otro me pregunto que supondrá para alguien no haber vivido algo así. O no vivirlo nunca. Y, por último, me consta que habrá gente que lo vea y lo hará de la manera equivocada, porque tenga esa forma de ver el amor como una referencia absoluta cuando eso también supone un error -que daño ha hecho Disney-. Por si acaso os pongo también uno cortito de los dos -ella sale igual de mona-:

Tranqui murió cagando

Es lo primero que dijo Miki ayer después de leer un correo que me había enviado un cliente. Tal cual. Y ya no había más que decir. A mi me parece un superpoder.

Miki es para mi lo que Bubba para Forrest en la película. Miki es mi más mejor amigo. Treinta y tres años de pasado a nuestras espaldas pueden atestiguarlo. Somos tan amigos que me ha hecho prometerle que no dejaré que sufra innecesariamente si algún día cae enfermo -a veces dice que se arrepiente de ello. Cuando estornuda por ejemplo, y ve que ya tengo una piedra en la mano. Je, je. Hay que ver lo nervioso que se pone el joio. Y como grita: TODAVIA NO, TODAVIA NO!!!. Dice que se refería a otra cosa. Pero esa es otra historia-. Ya iréis oyendo hablar de él.

Habíamos ido en moto hasta Villamanín, estábamos tomando algo en el Ezequiel -no tiene perdida-, y me preguntó por este blog. Hace tiempo debí enlazarlo con facebook de manera que estas entradas están apareciendo allí publicadas de manera automática y había leído las primeras. Le conté que era algo a lo que había estado dándole vueltas y que simplemente me había decidido. También me preguntó sobre si el blog iba a ser para hablar sobre cosas o alguien en concreto. Le conteste que no, que habría un poco de todo. Cosas, que como dice el título he comprendido antes de llegar a los cuarenta y algunas otras de las que me apetezca hablar sobre la marcha. Temas variados vamos: alguna cosa personal, de mi trabajo actual, sobre la gestión de empresas, etc. Y entonces se acordó. Se acordó y me preguntó por como iba lo de un cliente del que le hablo porque no me paga. Da la casualidad de que el viernes pasado había mandado un correo a ese cliente en el que le decía que iba a coger dos piedras y machacarle las… Miki debía estar escuchándome a medias, pero mira tu que cosas, reacciono inmediatamente a la palabra “piedras”. Fue oirla y acuclillarse en una esquina cubriéndose la cabeza mientras que gritaba: TODAVIA NO, TODAVIA NO!!!. Debe de ser cosa de que las asocia con algo. Bueno, que me disperso. Pues que eso, que le había escrito al cliente y que este me había contestado con otro correo que le enseñé y donde después de una explicación ponía “Tranqui…”. Fin de la cita.

El cliente en cuestión no es una empresa privada -hasta ahí voy a leer-. Cuando emprendes un negocio, salvo que estés vendiendo al contado, debes anticipar que existirá tiempo entre el momento en el que entregues algo y el momento en que vayas a cobrarlo. Debes anticiparlo independientemente de que hayas redactado o no un Plan de Negocio propiamente dicho. Porque de la misma manera que nunca se cumplen otras previsiones -para mejor o para peor- tienes que saber que las que tienen que ver con eso tampoco se cumplirán. Ya iremos hablando también sobre estos flujos, la liquidez y como tratar de minimizar las tensiones adoptando diferentes estrategias.

Miki es un gran profesional de lo suyo. Y entre otras muchas cosas esa jamas la pierde de vista. Y se pone malo cuando le cuento que en lo público se mantiene una relación raruna con el dinero: las cantidades les dan más o menos igual -terrorífico- y el resto, que es crítico en el mundo real, les es ajeno hasta extremos inimaginables si no has trabajado allí. Entendedme bien: esto no es necesariamente un problema si cuentas con ello. Es consustancial a su manera de trabajar y vale más que lo comprendas si quieres operar con clientes de ese sector.

Al final del correo el cliente me decía que el lunes tendría la transferencia. Allá vosotros. No será porque no os avisamos. Si es muy simple hombre, solo tenéis que leer los correos. Ah! Y ya habéis oído lo que opinamos de los vuestros.